Capritx historia restaurante
Restaurante Capritx – Artur Martínez
Capritx historia restaurante
Restaurante Capritx – Artur Martínez
Capritx historia restaurante
Restaurante Capritx – Artur Martínez
Capritx historia restaurante
Restaurante Capritx – Artur Martínez
Capritx historia restaurante
Restaurante Capritx – Artur Martínez
Capritx historia restaurante
Restaurante Capritx – Artur Martínez
Capritx historia restaurante
Restaurante Capritx – Artur Martínez
Capritx historia restaurante
Restaurante Capritx – Artur Martínez
Capritx historia restaurante
Restaurante Capritx – Artur Martínez
capritx-historia-restaurant
Restaurante Capritx – Artur Martínez
capritx-historia-restaurant-familia
Restaurante Capritx – Artur Martínez
capritx-historia-restaurant-generacions
Restaurante Capritx – Artur Martínez



… se jugaba al dominó o a las cartas. Poco a poco, la comida de la abuela fue cogiendo más protagonismo. A principios de los 70, mis padres (Maite y Arturo) cogen las riendas del negocio con el apoyo de los abuelos. Son ellos unos de los pioneros en Terrassa en hacer comidas para llevar, los fines de semana y festivos, habilitando la parte de atrás del local para su servicio.

En esta década nacemos Juanjo y yo, creciendo y jugando entre taburetes, mesas y cocina. Son tiempos inolvidables para nosotros. Todavía recuerdo a la abuela poniéndome el plato de legumbres en la mesa más cercana a la cocina cubierta con aquel mantel a cuadros; al abuelo sentado fielmente en su silla arrimada a la pared vigilando atento todo movimiento, con aquella personalidad tan genial; a mi padre detrás de la barra haciendo aquellas jornadas maratonianas de 15 horas diarias, teniendo todo limpio y aseado como una patena, o a mi madre preparando los pollos y arreglando la tienda con tanta estima los fines de semana.

Vivimos nuevas experiencias y el nacimiento de Capritx

Pasados los años, cuando mi hermano y yo marchamos fuera a trabajar apenas acabar los estudios, y los abuelos se hacen grandes para soportar el ritmo de no hacer ningún día de fiesta a la semana (¡sólo cerrábamos el negocio el domingo por la tarde!), mi padre decide abrir tan sólo el bar viernes, sábados y domingos. La gente, mientras esperaba su turno en la tienda para llevarse la comida, hacía la cervecita  y unas tapitas en el bar. Años después, decidimos volver a dar servicio al espacio que habíamos cerrado, pero a nuestra manera.

Nace Capritx a finales de octubre de 2002 sin muchas pretensiones, con mucha ilusión y nada de experiencia autónoma en restauración de aquel tipo. Con un menú degustación a 28,00 € y una carta de 15 vinos iniciamos un duro, pero alentador camino… Casi todo lo que sabemos lo hemos ido adquiriendo sobre la marcha, aprendiendo de los errores que hemos ido cometiendo, pero disfrutando cada día. ¡Ésta es el alma de Capritx!

artur martínez